Los Pinos es donde Minca se luce. Desde arriba las montañas se van doblando en todos los tonos de verde hasta llegar a la costa, y en un día despejado alcanzas a ver Santa Marta y el mar. Al atardecer todo se vuelve dorado y después rosado, y casi nadie habla.
Son unas dos horas y media de subida desde el pueblo, y hay dos caminos: la vía o los senderos entre cafetales. Por cualquiera de los dos puedes pasar por Oído del Mundo y las Cascadas de Marinka, así que es fácil armar un día completo de baños y vistas con una sola subida larga.
Si te quedas para el atardecer, piensa bien la bajada: en la montaña oscurece rápido. Lleva linterna, arranca de vuelta a tiempo o consigue un mototaxi para bajar y acuerda la tarifa antes. Las nubes van y vienen, así que siempre puede tocar una cima nublada; igual la caminata vale la pena.
Empaca
- Linterna o frontal si te quedas al atardecer
- Mínimo 2 litros de agua
- Algo de comer
- Un buzo y un impermeable
- Mapa sin conexión
- Efectivo para bebidas, entradas o una moto de bajada
Cuídate
- Planea la bajada antes de que oscurezca: cae rapidísimo
- Sal temprano para evitar el calor del mediodía
- Los caminos resbalan después de llover
- Avísale a alguien tu ruta y a qué hora piensas volver